La jornada fue organizada por un grupo de uncastilleros con la colaboración de la asociación cultural La Lonjeta y el Ayuntamiento.
Fue todo un éxito de participación, y los vecinos de Uncastillo acudieron a la plaza del Mercado para poner su granito de arena en la iniciativa.
A las 15.00 de la tarde, ya se habían comprado tres cuartas partes de los 5.000 boletos sacados para la tómbola, por importe de un euro.
El rastrillo también fue posible gracias a las donaciones particulares, así como las tapas de la barra del bar, que habían sido preparadas por los vecinos.
Para animar la velada, también hubo música y juegos infantiles.
Un año más, la religiosa Isabel Marco no pudo ocultar su emoción ante la respuesta de todos los uncastilleros y del compromiso social mostrado en el acto.